Es una preocupación, una inquietud. El tráfico orgánico ha disminuido considerablemente desde la irrupción de AI Overviews.
Esas gráficas de Google Search Console con aspecto de boca de cocodrilo. Muchas impresiones, pero menos clicks que nunca.
Hay que empezar a pensar que esto va a ser normal y que en el futuro, con AI Mode y los usuarios acostumbrándose mucho más a obtener respuestas desde IAs, puede ser incluso peor.
Empresas que cuentan sus visitas orgánicas por cientos de miles ven ahora cómo parte de ese tráfico se ha perdido y no saben si lo recuperarán.
Más vale hacerse la idea de que el paradigma ha cambiado y hay que ir a buscar el tráfico a otros lugares.
Uno de los canales que más pueden ayudar ahora es el email marketing, sobre todo cuando quieres llegar a un gran número de usuarios a través de campañas masivas.
En este nuevo escenario, el email marketing se convierte en un refugio seguro. No dependes de algoritmos, no hay intermediarios que decidan si tu mensaje llega o no: es tu marca hablando directamente con tu audiencia.
La clave está en contar con una herramienta fiable, capaz de gestionar envíos masivos sin comprometer la entregabilidad.
En mi caso, siempre recomiendo Mailrelay, no solo porque permita enviar cientos de miles o incluso millones de correos, sino porque ofrece la mayor cuenta gratuita del mercado para que puedas probar su capacidad sin riesgo.
Además, su soporte humano y su sencillez de uso hacen que sea fácil de implementar incluso en estrategias complejas.
Porque cuando una puerta se cierra una ventana se abre.
El SEO sigue siendo importante.
Va a continuar siendo un canal con buena conversión y retorno.
Pero hay que ir más allá.
Siempre se debería haber apostado por más canales. Lo de poner todos los huevos en la misma cesta nunca fue una buena idea.
Ni apostar solo por SEM.
Ni aportar solo por SEO.
Ni apostar solo por Email marketing.
Ni apostar solo por redes sociales.
Por separado pueden funcionar muy bien, pero puede llegar un día que uno de ellos, del que más dependes, te falle.
Hablando estrictamente de SEO, ahora tiene más sentido que nunca (aunque insisto, ya se debería haber hecho años atrás) apostar por otros canales en paralelo.
La autoridad, la confianza, la marca, menciones, EEAT, SEO offpage… todo se construye trabajando diferentes canales y con diferentes formatos.
El tráfico desde Google se va a mínimos.
Llevamos años viendo cómo el tráfico potencial que puede llegar desde Google es menor.
Ahora la tendencia al “cero click” es mucho mayor.
Según un estudio de Ahrefs, las búsquedas en las que aparecen AI Overviews, la posición 1 pierden un 34,5% de CTR.
Aunque es cierto que suele pasar con búsquedas informativas, que es donde Google muestra más AI Overviews (por ahora), es preocupante.
Muchas empresas trabajan el contenido informativo para generar leads y negocio, y si buena parte de ese tráfico no llega, no hay posibilidad de convertir esas visitas en negocio.
A esa situación hay que sumarle que cada año que pasa hacer SEO es más difícil, no solo por los cambios de algoritmo de Google y las nuevas reglas del juego.
También por la competencia.
Más empresas que venden online, más negocios haciendo SEO de forma activa.
“Comprar” tráfico para contrarrestar la pérdida de clicks.
Una reacción habitual ante estas pérdidas de tráfico orgánico es hacer campañas de paid.
Ya sea en Google Ads o en Social Ads.
Esto tiene cierto sentido, porque no deja de ser otro canal en el que puedes conseguir buenos resultados.
Ahora, no esperes de primeras tener la misma tasa de conversión que en el tráfico orgánico.
Hablamos de tráfico frío en la mayoría de casos, sobre todo en Social Ads, salvo que ya tengas una gran “bolsa” de usuarios a los que hacer remarketing.
Captar leads y generar ventas en paid no es ni tan fácil ni tan barato como hace 10 años.
Los costes cada vez están más disparados, se requiere mucho tiempo e inversión para llegar a unos números que hagan rentable apostar por este tipo de estrategias.
En el último año los costes en Google Ads aumentaron un 13% según un estudio de Wordstream.
Y por si fuera poco, la falta de transparencia siempre ha estado.
Han sido varias las noticias que han ido apareciendo en los últimos años sobre datos inflados de alcance en Meta.
Apostar por email marketing como canal de venta.
Una de las estrategias más seguras sigue siendo apostar por el email marketing.
No dependes de algoritmos. Es tu empresa cara a cara con el usuario.
Si bien es cierto que conseguir una base de datos grande y de calidad no es fácil, es algo que se puede ir haciendo poco a poco.
Conseguir correos y hacer campañas aunque tengas una base de datos pequeña.
¿Sabías que el email marketing es uno de los canales con mejor conversión? Así lo demuestra cada año el estudio sobre conversión de Flat101.
Email marketing es el segundo canal con mejor conversión media (1,74%), por detrás de tráfico Directo (1,8%)
Para mi, el email marketing siempre ha tenido una ventaja que destaca por encima del resto:
Tu base de datos es tuya.
Como decía arriba, no dependes de algoritmos, de que una red social cambie (como le ha pasado a Twitter o X), de que aumenten los costes, de que una plataforma cierre.
El email marketing bien hecho funciona muy bien. Muchos piensan que los usuarios no abren los correos o que van directos a spam.
Un email bien redactado, con un asunto atractivo y enviado desde una plataforma fiable, puede convertirse en uno de tus activos más rentables.
Y aquí la herramienta vuelve a marcar la diferencia. Mailrelay, por ejemplo, no solo cuida la parte técnica para que tus envíos lleguen a la bandeja de entrada, sino que facilita segmentar, medir y optimizar cada campaña.
En un entorno donde el tráfico orgánico es cada vez más incierto, tener una base de datos propia y un canal directo con tu público no es una opción: es una estrategia de supervivencia.
La forma de captar tráfico está cambiando. Ya no podemos apostar solo por un canal. Todos funcionarán mejor si trabajan juntos, en sintonía.
En definitiva, lo que estamos viviendo no es solo un ajuste en el algoritmo, sino un cambio de paradigma en la forma en que las personas encuentran y consumen información.
La búsqueda ya no es un monopolio de Google, y la atención del usuario está cada vez más fragmentada entre múltiples plataformas y formatos.
Esto significa que el valor real de una estrategia digital no estará únicamente en dominar un canal, sino en construir un ecosistema sólido y resiliente que pueda absorber los golpes cuando uno falle. La diversificación no es una moda ni una reacción momentánea: es la única forma de que tu negocio no dependa de la volatilidad de un único actor y de que puedas seguir creciendo en un entorno donde lo único constante es el cambio.
Creador del blog que estás leyendo. Podcastser en SEO desde Cero. Profesor de SEO en AulaCM y en Nuclio Digital School. Formador para empresas.

